¿Tienes miedo a enfrentarte a lo que no has hecho nunca y fracasar? ¿Te bloqueas, pones excusas y evitas hacerlo? 

Como comentaba en respuesta a una de mis seguidoras en mi píldora semanal, el concepto de “VENDER” a muchos se nos hace grande y puede convertirse en algo difícil que evitamos.

Pues bien, lo mejor que podemos hacer para “salir a torear” y perder el miedo, es dejar de evitarlo y enfrentarlo. ¿Cómo? Aprendiendo a VENCER el miedo a ser vendedor. Enfócate en el APRENDER, no en el “NO SÉ” y cambia así tu punto de vista. Dentro de ti tienes todo lo que necesitas para conseguir lo que te propones; y si no lo encuentras, siempre puedes desarrollarlo.

Te dejo varios CONSEJOS/TIPS para “aprender” a vencer ese bloqueo. Descubre cómo perder el miedo a vender, lanzarte y avanzar así en tu proyecto.

1 – Mira a tu cliente potencial como a una persona de carne y hueso como tú: estás con una persona que respira, que duerme, que se preocupa, que tiene sentimientos y necesidades; ¡como tú! Habla, comunícate y trátala como a ti te gustaría que te trataran. Sé tú mismo e impacta con tu autenticidad.

2 – Olvídate del resultado: tu valor como persona y profesional no depende de tus resultados. Tanto si te dice que si como si te dice que no, tu valor es exactamente el mismo. No lo asocies a un rechazo y vívelo como un aprendizaje.

3 – Escucha a tu cliente y sus necesidades: olvídate de la venta. Conoce a tu cliente, escucha qué problemas tiene, qué necesita, lo que le preocupa, lo que le inquieta y ponte al mismo nivel. Recuerda que tú no le vas a vender algo, sino que vas a ofrecer soluciones a sus necesidades y ayudarle. Tú le solucionas, no le vendes. A mí me ayuda mucho este punto de vista: el cliente potencial que necesita tu ayuda invierte en tu producto/servicio no “se gasta” o “es un coste” para él. Para ello, enfócate en las inquietudes de tu cliente y no solo en tu producto/servicio.

4 – Prepárate la visita/reunión/sesión: escribe en un papel la estructura de tu presentación, las preguntas que vas a hacer a la persona, investiga un poco sobre qué puede necesitar, asegúrate de que es cliente potencial ideal y sobre todo, visualiza cómo quieres que sea y el impacto que quieres tener. Si ya has estado ahí y te lo has preparado, cuando llegue el momento de “vender” te sentirás más seguro, preparado, te permitirás ser más auténtico, fluir con la persona y disfrutarás más del momento.

5 – No te lo tomes personal: cuando el cliente te dice “no gracias” simplemente no está interesado en tu producto/servicio; no significa que te rechace a ti. Esto va muy de la mano con el punto dos citado anteriormente. Te recomiendo que los incorpores en ti cuanto antes para evitar inseguridades y dudas.

6 – Piensa ¿Qué es lo peor que puede pasar? Y si pasa lo peor que puede pasar ¿qué es lo peor que puede pasar? Revisa tu concepto de fracaso.

7 – ¡¡Hazlo!! No lo pienses: no des tiempo a tu mente para darte excusas y bloquearte. Es muy rápida y si no actúas tú más rápido que ella, conseguirá vencerte. Así que, Just DO IT!!

Vender, vender, vender… tómatelo como un juego, disfruta, diviértete y sobre todo, aprende. Cree en ti, en tus posibilidades, en tu producto/servicio y dirígete a tu cliente ideal. Mira la acción de ventas como un proceso de comunicación entre dos personas: una que tiene algo muy valioso que ofrecer (TÚ) y otra que necesita que le ayuden (CLIENTE). Charlar, compartir ideas y emociones; hablar en el mismo lenguaje y si TÚ entiendes y tienes lo que el CLIENTE necesita, ¡ofréceselo con seguridad, entusiasmo y actitud! La venta se produce sola porque no es una venta; es un encuentro natural entre problema y solución.

Es más fácil de lo que parece; simplemente sigue los consejos, practica y aprende de cada acción que realices.

…………………………………………………………………………….

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Te sucede algo parecido? Deja tus comentarios y experiencias abajo para ayúdanos a crecer a todos.

Share This